NUESTRA HISTORIA

Somos hermanos. Y antes que todo, grandes amigos. Venimos de una familia italo chilena: nuestro bisabuelo Gaetano Gula Gardella nos dejó una regla que nunca se rompió, los domingos se comía pasta casera, hecha con tiempo y sin apuro. Esa forma de cocinar con cariño y calma pasó de generación en generación, hasta nuestro abuelo, y de él a nosotros.

En 2018 nos propusimos algo simple pero apasionante: perfeccionar el arte de las carnes de cocción lenta, los ahumados de verdad, con la misma paciencia con la que Gaetano amasaba cada domingo. Empezamos cocinando para los nuestros, fiestas, matrimonios, celebraciones donde el fuego era la excusa para estar juntos, y hoy llevamos ese mismo fuego donde nos necesiten. Porque más que una técnica, esto siempre fue sobre transmitir cariño y amistad a quienes nos rodean.

PRODUCTOS DE CALIDAD

12 horas de ahumado e ingredientes elegidos con cuidado y sin improvisación. La calidad no se negocia, se cocina despacio a la leña.

SOMOS FAMILIA

Hermanos antes que nada, el negocio nació con la intención de compartir juntos lo que nos encanta, estar alrededor del fuego del ahumador.

EL SERVICIO

Donde estés, con cariño, cercanía y esa sensación de estar comiendo algo hecho por alguien que realmente le importa que te guste.